jueves, 30 de mayo de 2013

¡ME FALTAN HORAS PARA JUGAR!

Hace unos días, viví la siguiente situación:

Dos niñas de siete años con un reloj entre manos hablaban de cómo era su día, a qué hora se levantan, cual es la hora de comer...
Cuando una dice: mi día es así, de aquí  a aquí es de noche, duermo y de aquí a aquí es de día, juego.






Los niños juegan de la mañana a la noche, jugar es su actividad favorita y en la que más empeño ponen. Si para los niños es tan importante jugar será por que para ellos es una necesidad vital.

El juego es la expresión espontanea del niño, ellos conocen el mundo a través del juego. Los padres y las madres conocemos la importancia del juego y los beneficios que tiene para un desarrollo sano. Un niño que juega está sano física, mental y emocionalmente.





Los adultos solemos pensar que los niños se pasan el día jugando. Pero en realidad un niño de 7 años no tiene tanto tiempo para jugar como pensamos.

Vamos a ponernos en el lugar  de un niño de siete años.

Se levanta y se pone a jugar, pero tenemos que llegar a tiempo al cole, así que le cortamos el juego, hay que desayunar, vestirse, preparar la mochila y salir pitando al cole.
En el cole,  tendrá que esperar hasta la hora del recreo para jugar, el recreo dura una media hora, en la que además tiene que comerse el almuerzo.
Cuando salen del cole, muchos tienen alguna actividad extraescolar o deberes, la ducha, la cena…





Si nos damos cuenta, los niños tienen muy poco tiempo de juego libre y espontaneo. ¡¡¡Y es la actividad más importante para ellos!!!

Tratemos de facilitarles a los niños espacios y tiempo para el juego, recordando que para ellos el juego es algo muy serio.


1 comentario:

  1. Deslindar el día a día de un niño es lo que cada padre, madre abuelo o abuela, tíos, primos o hermanos deben hacer para comprender cual es el desgaste físico y emocional del enano; sin embargo, a casi todos se nos pasa detenernos a ver el mundo desde ahí abajo donde lo ven ellos y con sus perspectivas.. Nosotros no deberíamos ser los ogros que les apagan la tele, les recogen los carritos o les mueven de sitio las muñecas pues debemos encontrar la manera de ser quienes jugamos con ellos al menos al finalizar su rutina y ayudarlos a entender aquellos detalles que no van a comprender de la misma manera que nosotros.
    Tengo 3 hermanos a los cuales he casi criado en compañía de mis padres que trabajaban durante el día y me da gusto saber que no olvidan las locuras que hacía para que entiendan lo importante que era "estacionar" los carritos del lugar donde salieron, o dejar "cargando" todos sus muñecos y robots en la caja de juguetes o como apagar la tele para poder escuchar lo que tenía que contar un libro distinto, por más "grandote" que sea..
    Detalles que no debemos dejar de lado.

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