miércoles, 11 de junio de 2014

El contacto es el lenguaje priario de la vida

Tanto Neill, con su experiencia en Summerhill, como Reich reconocieron el daño que se les hacía a los bebés y niños cuando sus necesidades se manejan de forma errónea y las consecuencias que esto podía tener en sus vidas.
Nuestro sentido del yo está formado por la experiencia y nuestras experiencias más tempranas forman el núcleo de lo que somos, en función del cual se construirán las percepciones futuras. 
El contacto es el lenguaje primario de la vida. Es el medio a través del cual los recién nacidos experimentan el mundo de forma
más inmediata. Como somos tocados en esas primeras horas, días, semanas y meses nos habla de quienes somos: Si somos personas queridas y amadas o si llegamos a la vida como inmigrantes extraños e incomprendidos. Nuestras relaciones con el mundo comienzan a tomar forma. 



¿Es un lugar donde se satisfacen nuestras 
necesidades o impone su propias normas mecánicamente y sin cariño? Cuando pedíamos a gritos contacto con otra persona, ¿se nos apoyaba y tranquilizaba o se nos dejaba llorar sin oírnos ni hacernos caso hasta que nos rendíamos agotados? Estas experiencias nos forman.
Cuando tomábamos el pecho, ¿ estaba el pezón cálido, húmedo y vibrante al entrar en contacto con las sensibles membranas de nuestra boca? ¿O estaba duro, frío y contraído?  ¿Qué veíamos cuando mirábamos a los ojos a nuestra madre? ¿Era amor y cariño , ambiguedad o incluso odio? Si protestáramos ¿Cómo se acogían nuestras quejas? ¿Con indiferencia? ¿Enojo? ¿Comprensión? 
¿Que nos dice esto sobre lo que podemos esperar de la vida?


Texto extraído de : Una infancia en libertad de Matthew Appleton. Autorregulación en la escuela.

No hay comentarios:

Publicar un comentario