miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Adaptar al niño o cambiar el sistema?



Un niño sano necesita moverse, hablar, jugar y nuestra sociedad encerramos a las criaturas en aulas y les pedimos justo lo contrario, que no hablen que no alboroten…
Algunas criaturas se resignan, (se adaptan,  seria más políticamente correcto), pero a otras muchas criaturas su cuerpo les pide acción, exploración, movimiento y responden a esta necesidad vital,  aunque el entorno no lo favorezca.

En teoría sabemos  que no es sano estar bien adaptado a una sociedad neurótica y que estas criaturas solo están respondiendo a una sana necesidad.

De cara a un entorno escolar a estos niños y niñas más movidos se les suele etiquetar como traviesos, desobedientes o hiperactivos.

El otro día una maestra etiquetaba a un niño de 2 años como hiperactivo¡¡¡ con dos años?¡¡
A estas criaturas se les pide que se adapten, en muchos casos a través de amenazas, gritos o castigos. 
La criatura reprime su necesidad natural de movimiento provocándole angustia, rabia, miedo y es cuando su agresividad natural se convierte en destructividad.

Si tenemos claro que lo que falla es el entorno ¿Por qué no cambiamos el entorno en lugar de machacar a las criaturas o en el peor de los casos medicar el niño para conseguir su adaptación?

No creo que un niño de dos añitos sea hiperactivo
No creo que haya que adaptar a los niños a la sociedad, creo que la sociedad necesita cambiar y sensibilizarse con las necesidades reales de las criaturas.

 Es necesario que maestros y familias nos formemos en las necesidades de la infancia y trabajemos por  que sea el sistema el que se trasforme para satisfacer las necesidades vitales de las criaturas y no al contrario.

9 comentarios:

  1. Me ha encantado, de hecho me ha inspirado para escribir en mi blog: http://www.wikimama.es/ninos-dificiles-y-escolarizacion/
    Como soy novata en ésto, me encantaría que me dieras tu opinión

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    1. Buenas¡¡ acabo de visitar tu blog y me ha encantado, te sigo desde ya.
      Me alegra haberte inspirado y comparto totalmente tu opinión.
      Muchas gracias por la visita y por el comentario, siempre anima poder compartir la experiencia con otras mamás.
      Un abrazo

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    2. Qué ilusión! Me alegra q te guste mi blog y q me sigas, creo q eres la primera aparte de familia, amigos y contactos. Es todo un honor!!! Estaremos en contacto. Un abrazo!

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    3. Gracias a ti por la invitación ;)
      Si te parece comparto tu post y así ampliamos la info.
      http://www.wikimama.es/tag/ninos-dificiles/#

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  2. Sílvia L.Benjamin6 de marzo de 2014, 8:36

    100% de acuerdo.
    Pero escuelas libres o Montessoris hay pocas y, en general, lejos de donde uno vive y son caras. Este tipo de educación respetuosa y con apego, debería ser la "norma" y no la excepción, se debería empezar a revisar a los educadores, profesores, familias... para poder empezar a modificar la educación...

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    1. Buenos días Silvia, es cierto que en la actualidad es difícil para muchas familias acceder a lo que llamamos educación libre o respetuosa y que debería ser la norma no la excepción. Yo siento que cada somos más las familias y los maestros los que nos estamos dando cuenta del gran cambio que necesitamos con respecto a la crianza y a la educación de nuestras criaturas, es cierto que de momento somo una minoria pero con mucha fuerza ;) el cambio es ya, es hoy y formamos parte de el. Un abrazo

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  3. Mientras luchemos seremos promotores de posibles cambios. Costará, nos desanimaremos pero nos volveremos a levantar. Está cada día más claro que es el sistema el que no sirve y, con tal de hacer a los niños funcionales a él, hasta se les mete pastillas en el cerebro durante años. Las consecuencias son estemecedoras, no hace falta abundar en detalles.
    Sin embargo, poquito a poco se va creando conciencia. El mensaje es seguir luchando cada uno desde su lugar y no ceder ni renunciar a las propias convicciones. Luego, acompañar a nuestros hijos para darles seguridad, ganarnos su confianza y demostrarles en forma sostenida nuestro afecto y apoyo más allá de los resultados escolares.

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  4. Aquí estoy de nuevo. Al leer este post no he podido evitar pensar en las veces que me han preguntado si mi niño es bueno. Mi niño tiene un año y dos meses, ¿cómo va a ser bueno o malo? Mi hijo, afortunadamente, hace lo que hace un niño de su edad sano: tiene una curiosidad y unas ganas de descubrir y experimentar incombustibles. Se inquieta ante los ambientes desconocidos, sobre todo, al principio, al igual que le cuesta un poco confiar en personas a las que no está habituado, le gusta más estar con su padre y con su madre y le cuesta separarse de nosotros y llora si teme que nos vayamos a ir. Si se despierta por la noche, llora para llamarnos, a nuestro lado se siente más seguro, lógicamente. Come mejor lo que más le apetece, y a veces le apetecen unas cosas y a veces otras. Le encanta corretear, pero a veces pide que le coja en brazos y le dé mimos y besos. Aunque, a veces, se entretiene solo un buen rato, suele acabar acudiendo a mí (o a papá, o a la abuela) para compartir sus descubrimientos. Y se ríe cuando está de buen humor, que es a menudo, pero si está cansado, o aburrido, o asustado, o aturdido, o frustrado... lo expresa como sabe: llora.

    Y eso es estupendo. Pienso en si hay quien crea que un niño de un año sería "bueno" si..

    - habitualmente no explorara su entorno y se quedara sentadito en un rincón.

    - no le llamaran la atención nada más que sus juguetes, nunca tratara de coger los objetos que ve que manipulan los demás, ni tratara de investigar qué usos tiene el teléfono, la mantequilla, la barra de labios de mamá o el grifo del bidé.

    - le fuera indiferente estar con sus padres o con cualquier desconocido, no mostrara miedo cuando sus padres se van, no llorara llamándoles porque no les echara en falta ni en situaciones extrañas, ni por la noche.

    - No quisiera comer otra cosa más que lo que se le diera y a la hora que se le diera, no mostrara ganas de coger con sus dedos la comida y probar él las cosas que comen otros.

    - Se quedara quieto bien en brazos de alguien, bien en una silla, sin mostrar ganas de irse al suelo a ver mundo.

    - Al revés, no deseara nunca estar en los brazos de quienes quiere, ni cuando está cansado o nervioso, prefiriera dormirse él sólo antes que en el regazo de su madre o, tras un golpe o un disgusto, se calmara sin llamar a nadie.

    - Se pasara una tarde entera jugando a su rollo sin intentar enseñar a nadie sus descubrimientos ni compartir con sus cuidadores sus momentos de felicidad.

    - No llorara cuando estuviera cansado o asustado.

    Un niño así no sería un niño bueno. Sería un niño con gravísimos problemas, ¿no? Mi niño, por fortuna, no es bueno ni malo, es un niño sano, y como yo soy su madre, a mí me parece un amor de niño, aunque a veces me fastidia su llanto si estoy cansada y él no duerme, sus ganas de brazos si yo estoy entretenidísima con algo, sus manías con la comida (las mías son peores,je,je), sus "experimentos" (el último tuvo que ver con una polvera que yo guardaba en el dormitorio) ... Pero que no falten, por favor. También pienso, cuando llora por algo, que para él tiene que ser dificilísimo entender por qué no puede subirse a mis brazos cuando yo estoy trabajando en una traducción, por qué tengo que limpiarle el culete en una postura y no puede ponerse de pie en el cambiador y jugar con las cremas, por qué a veces no le dejo entrar en la cocina con la de cosas interesantes que hay allí... ¡Si tienen una paciencia de santos, pensándolo bien!

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    1. Mina, que gusto tenerte por aquí, siempre es un placer leerte :)
      Siento lo mismo cuando preguntan si un niño es bueno o malo , por lo que se supone que es un niño bueno no es un niño es un muñeco..
      Disfruta un motón de tu pequeño diablo.
      Un abrazo

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