Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta etiquetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta etiquetas. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de septiembre de 2013

LA POLÍTICA DEL MIEDO EN LA ESCUELA

El segundo día de escuela, mi hija me cuenta que han castigado a un niño, y al día siguiente a otro, y a los dos días a tres.
El motivo de los castigos es que los niños hablan o alborotan en clase y el castigo y es que les restan tiempo de juego en el recreo.

En una reunión con la maestra, le pregunto por la cuestión de los castigos, y ella me contesta riendo, que eso en su clase "¡es el pan nuestro de cada día¡". 
En realidad no me sorprende que una profesora que está encerrada en una clase con mas de 20 niños y niñas en un aula minúscula no disponga de más recursos que el castigo. El mismo método coactivo que se utilizaba hace 100, 50 y 30 años.


  Foto en aula de 1º primaria, donde el castigo es sentarse frente a la pared  entre dos armarios mirando al enemigo del héroe de la clase...

Ahora pensemos en los niños castigados, esos niños que llevan mas de dos horas encerrados contra su voluntad en un aula, tratando de atender/aprender algo que seguramente esté muy lejos de su centro de interés. Parece que los niños necesitaban actuar como lo que son, niños, y moverse, hablar con sus compañeros, pero en lugar de empatizar y comprender las necesidades infantiles y ofrecer la oportunidad de salir a jugar un rato para quemar la energía que su cuerpo le dicta, la maestra hace justo lo contrario, ¡lo castiga a no jugar en el recreo!, obligándoles a estar más tiempo quietos y callados. 
¿Benefició en algo a los niños este castigo? ¿Quizás no estarían más tranquilos durante las siguientes clases si hubieran podido desfogarse en el recreo? ¿Qué sienten los niños ante el castigo? Rabia, frustración, miedo,... 
¿Pensáis que estos sentimientos van a propiciar que mejore su comportamiento?
En mi opinión el castigo sólo sirvió para aumentar la inquietud del niño y para desahogar la mala leche de la maestra.

Además como daños colaterales, el castigo afecta a todo el grupo, que desde los primeros días de clase ya saben a que atenerse, porque como dice la maestra el castigo en su clase "es el pan nuestro de cada día". Así funciona mi clase, con la política del miedo.

jueves, 20 de junio de 2013

EL NIÑO TIRANO



Escucho y leo a muchas mamás quejándose del mal comportamiento de sus hijos, les acusan de tiranos, de portarse mal para conseguir llamar la atención, de pegar a sus hermanos, de no respetar la autoridad de sus padres…. A estas quejas o consultas responden otras mamás bienintencionadas e incluso alguna psicóloga dado consejos sobre disciplina positiva.



Casi todas aconsejan el sistema de puntos, o “el tiempo fuera” para que el niño aprenda a comportarse.
Pero casi nadie se pone en el lugar del niño, en cómo se estará sintiendo para tener esa conducta  ,que su madre considera inadecuada, solo damos consejos sin ningún fundamento sin pensar en el daño que podemos hacer y que las consecuencias de un mal consejo la va a pagar la pobre criatura.

Pienso que los niños son bondadosos, amorosos, generosos y que tienen una gran capacidad de perdonar a sus padres, incluso a los que les sueltan algún cachete en el culo.
Pienso que los niños no quieren manipular a sus padres, que no hacen trastadas para molestarles…
Pienso que casi siempre somos los padres los que creamos el problema al niño con nuestros condicionamientos
Pienso que los padres deberíamos autocuestinarnos y reflexionar sobre nuestras expectativas hacia nuestros hijos.

Pienso que el famoso  “tiempo fuera” hace que el niño se sienta abandonado, durante una crisis, que es cuando más nos necesitan.
Pienso que el sistema de puntos o de premiar el comportamiento positivo es manipulación adulta.
Pienso que muchas veces estamos más guapas calladitas.


martes, 11 de junio de 2013

¡¡ MUY BIEEEN !!

Se escribe mucho sobre poner etiquetas a los niños, sobre las consecuencias negativas de llamar a los niños llorones, cabezotas , pegones o perlas por el estilo.


Es fácil poner etiquetas y es difícil quitarlas.
En muchas páginas de crianza se habla de disciplina positiva, de reforzar con elogios o premios al niño cuando el adulto considera que ha hecho algo "bueno". Pero poco se dice sobre las consecuencias de las etiquetas “positivas” como la del “niño bueno”  o el famoso  “¡muy bieeen!” que en realidad también pueden ser perjudiciales.

Lo que necesitan los niños es apoyo incondicional y "muy bien" es condicional.

Si un niño se queda con la etiqueta de “niño bueno” es muy posible que reprima sus enfados o que le sea difícil decir, no. ¿Cuántos adultos conocéis que son incapaces de decir que no?

¿Cuántos niños y adultos necesitan la aprobación de los demás constantemente? ¿Somos adictos a los elogios?.

Lo de ¡muy bien! es como un resorte, veo a mi peque hacer cosas maravillosas y zas ¡la coletilla!, ¡muy bien! sin darme cuenta de que estoy emitiendo un juicio de valor, igual que ”muy mal”.
No va de reconocimientos hacia el niño, todos nos equivocamos y acertamos en nuestro día a día. Tampoco es cuestión de permanecer asépticos sin decirle nada. Va a nuestro entender a que se sientan bien con ellos mismos, a acompañarlos sin juzgarlos. Podemos valorar lo que ha hecho, y preguntarle como se siente?, ¿Si a él o a ella le gusta lo que ha hecho?.


Queremos compartir con vosotras esta reflexión de Alfie Kohn . A mí me ha dado mucho que pensar…