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martes, 20 de agosto de 2013

¿Que es una madre de día? UNA OPCIÓN MAS SALUDABLE PARA AYUDAR EN LA CRIANZA


En Europa es una opción de acompañamiento a la infancia muy extendida, en España no tanto, pero poco a poco se van dando a conocer.

¿Que es una madre de día?

La figura de la madre de día esta íntimamente vinculada a la crianza basada en el respeto a las necesidades emocionales de la criatura.
Partiendo de la base de que el lugar natural del bebé son los brazos de su madre, las madres de día son conscientes de la importancia de crear un vinculo seguro con el pequeño.
Conocen lo delicado de los primeros años de vida en la formación del carácter del niño y de su necesidad de contacto intimo y amor incondicional.




Las madres de día tienen la ventaja de no estar sometidas a presiones "académicas" por lo que pueden adaptarse al ritmo de las criaturas sin necesidad de seguir horarios estrictos, lo que les permite respetar los ritmos individuales de cada una.

El acompañamiento que realizan  se basa en la certeza de que el entorno hogareño es el mejor lugar para un niño/a.

Esto lo consiguen atendiendo a un máximo de 3 o 4 niños por acompañante, en un hogar adaptado a las necesidades de los niños/as, Lo ideal es que el hogar donde acompañan a los peques disponga de espacio exterior, para que disfruten del aire libre.

Si quieres conocer mejor esta opción, te presentamos un listado de las madres de día.
Si conoces alguna más , informamos y la añadimos al directorio.



Andalucía
Cadiz


Sevilla





Asturias


Oviedo



Castilla la Mancha


Cataluña


Barcelona
La meva cangur

Tarragona


Alicante.


Castellon 

Madre de Dia y Mas Castellón



Valencia





lunes, 19 de agosto de 2013

LAS MALAS MADRES

Soy una mala madre.
Desde que nació mi hija he sido una mala madre… desde el principio he sido juzgada como mala madre, por haber decidido criar a mi cachorra desde el instinto, aguante las criticas de mi entorno por no dejarla llorar ni un momento, por tenerla en brazos demasiado, demasiada atención, demasiada teta.
A pesar de todo seguí siendo mala madre y criando a mi hija como sentía.
La duda me asaltaba muchas veces. ¿Seré una mala madre?
Cuando mi hija cumplió seis años y decidí no escolarizarla, entonces lo confirme.
Soy una mala madre.
Ya no solo mi entorno más cercano me atacaba ferozmente, si no por parte del entorno educativo al que asistía mi peque también lo había hecho todo mal.
Horror!! Mi hija había visto pelis Disney
Horror!! Un cuento sexista había caído en sus manos
Horror!! La había destetado antes de los dos años
Horror!! Mi hija estaba vacunada
Que desinformada estaba… que irresponsable….
Mi hija no era lo suficientemente libre.
Para la parte conservadora de mi entorno mi hija es poco mas que una salvaje, para la supuesta  “educación libre “(que al final resulto no ser tan libre) mi hija estaba contaminada por valores consumistas y patriarcales.
Y encima yo no he hecho ninguna terapia. Mierda!! Con razón pierdo los nervios y le grito… Con razón dudo siempre...
Hoy mi hija tiene ocho años y por fin me van a quemar en la hoguera.
El padre de la criatura me va a denunciar por no tener a la niña escolarizada. Ahora voy a ser legalmente una mala madre, si, si, un juez lo va a confirmar.
Bueno si la meto al cole me libro de la hoguera –de momento- pero estaré faltando a mis principios, ya que no creo para nada en el sistema educativo .vendo mi forma de educar y de vivir por no arder en la hoguera?


No importa, haga lo que haga. Voy a seguir siendo una mala madre. 

viernes, 9 de agosto de 2013

¿REPRIMIMOS LA SEXUALIDAD INFANTIL A NUESTROS HIJ@S?

En nuestra página www.facebook.com/tekikiriquiero, se ha generado polémica por el contenido de una foto de dos niños besándose, hay personas que la consideran altamente ofensiva por el hecho de que sean niñ@s los protagonistas de la foto.



Hasta que Freud no descubrió que los niños tienen y disfrutan de su sexualidad, esta era considerada como algo obsceno y reprimirlo era el patrón de la época.

Parece que no han cambiado mucho las cosas desde entonces, la iglesia, el moralismo y la herencia patriarcal que tenemos, nos hace seguir siendo conservadores como sociedad, reprimiendo los instintos sexuales de nuestros pequeñ@s.

Si mantenemos esta línea de repetir patrones y de reprimir a nuestros pequeños, no haremos sino seguir castrando los instintos más primarios, que sientan culpa y vergüenza y fomentando problemas de sexualidad compulsiva y/o reprimida y de autoestima para el resto de su vida.

La televisión, la publicidad, internet, los medios de comunicación siguen alimentando estereotipos sexistas dando pie a la continuidad de esta represión sexual en la que vivimos.


¿Cómo facilitar que los niñ@s vivan su sexualidad libremente?

Satisfaciendo su curiosidad, valorando su deseo y sus sensaciones como algo hermoso y lleno de sentido, apreciando su sexualidad, mirando y reconociendo su genitalidad, sin poner límites a sus juegos de exhibición placentera (somos los padres ese primer mundo que aprecia o niega y reprime su genitalidad).


Esta facilitación familiar sin moralismos ni risitas comienza en las primeras exploraciones del niño a los 3-4 años, y debería continuar en el vecindario, escuelas, instituciones, medios de comunicación, propiciando las condiciones para el desarrollo sexual natural y sano de los pequeños.

Dejemos los moralismos a un lado y eduquemos a nuestros hijos para que vivan una sexualidad plena sana y sincera.


JRO

jueves, 25 de julio de 2013

S.O.S PANEL MOTIVADOR !!

Por si alguien no lo conoce...el panel motivador es un cuadrante donde se ponen estrellitas o puntos cuando el niño "se porta bien". Es uno de los métodos educativos que más miedo me da... bajo su apariencia inocente e inofensiva, llena de colores y/o preciosas pegatinas, consigue que papás y mamás que lo pretenden es motivar, animar y hacer participes a sus hij@s de su proceso de maduración, se dejen encandilar por el método, que parece mágico.

Me da miedo por que bien disfrazadito de educación positiva, esconde la sutil manipulación a la que los adultos sometemos a las criaturas.

Si nos paramos a reflexionar sobre lo que aprenden los niños cuando les "educamos" con este sistema, nos daremos cuenta que lo que en realidad estan interiorizando es: Si hago lo que mamá/papá quieren tendré un premio... Estamos comprando las "buenas conductas" del niño !!! y estamos vendiendo nuestra aprobación .


El niño interioriza la norma cuando la comprende y la asume por el mismo. Por el contrario con este sistema de puntos o premios, cumple la norma para obtener aprobación o premio.

Lo que ya me parece el colmo de la crueldad del método es cuando se utiliza para "motivar" el control de esfinteres. El niño no puede hacer nada en ese caso para obtener la aprobación de sus padres, puesto que hacerse pipí en la cama es algo involuntario.
¿Cómo se siente el niño?

lunes, 15 de julio de 2013

NIÑOS FESTIVALEROS


Etnosur erán mis pequeñas vacaciones de mamá, cada año la dejaba con sus abuelos y a difrutar de 3 días para mi solita .
 Así que mi hija desde bien pequeña nos oía hablar en casa del festival, tanto y tan bien que el año pasado decidio apuntarse y se apuntó. Yo al principio no estaba muy convencida.... el calor, la gente.. Pero al final se vino. Y os aseguro que ha sido la vez que mejor me lo he pasado!! Nos gustó tanto que de allí nos fuimos a Rototom y también lo pasamos genial.
Ambos festivales tienen programación infantil, con talleres muy originales, narradores, circo, una fuente de agua para jugar y refrescarse.
En Etnosur todas las actividades son gratuitas y el circo es muy bueno, en Rototom hay niños de muchos paises diferentes, lo que me sorprendió es que jugaban entre ellos en distintos idiomas y se entendian bien!! Mi hija se lo paso pipa e hizo amigos de otras cuidades y otras culturas, toda una experiencia para ella y para mi.
Por si os animais os dejo los enlaces a los dos festivales.
Etnosur
Rototom

viernes, 12 de julio de 2013

LA UTOPÍA DE LA AUTORREGULACIÓN




Para las mamás que tratamos de criar a nuestros hijos de la forma más respetuosa posible, la palabra Autorregulación es bien conocida y a unas más que a otras, la autorregulación nos trae de cabeza.

Primero tenemos que aguantar críticas y presiones a nivel social y muchas veces familiar por nuestra forma de alimentar a nuestros hijos, si el bebé mama a demanda, es que está todo el día a la teta, es que te toma el pezón por un chupete….

Si optamos por lactancia prolongada... es que es muy mayor para la teta. Si le cogemos en brazos, si colechas, si le dejas elegir, si le permites expresar sus emociones, si no le llevas aún a la guarde. Vamos que se nos juzga por todo….

Y en segundo lugar estamos nosotras, luchando por permitir a nuestro hijo que se autorregule contra viento y marea.

Y dándonos de cabeza con unas normas sociales que imposibilitan la autorregulación humana, desde la miserable baja por maternidad que disfrutamos, con horarios de trabajo inflexibles, con informaciones sobre crianza contradictorias, con escuelas abarrotadas y obsoletas a nivel pedagógico y con nuestras propias limitaciones y nuestra historia infantil de la cual repetimos patrones, lo queramos o no. ¿Cómo podemos fomentar la autorregulación en nuestros hijos, si ni nosotras mismas estamos autorreguladas y el entorno social mucho menos?

Y por fin, justo antes de que  perdamos  la cabeza aprendemos  el arte de relativizar y de adaptar nuestra forma de crianza a las normas sociales, sin sentirnos culpables por no llegar a nuestro ideal de crianza y diferenciando lo óptimo de lo posible.

Las  variables para que se de autorregulación está condicionada por otros factores de tipo infraestructural, social y cultural y no contar con ellas es situar la teoría de la autorregulación no ya en el terreno de una bella utopía hacia la que tender, sino más bien en la del idealismo. Se trata de reconocer nuestros límites personales y sociales y hacer al fin y al cabo lo que podamos….
Fuentes
Ecología Infantil Xavier Serrano

martes, 9 de julio de 2013

LOS MONSTRUOS EXISTEN



Duérmete niño duérmete ya, que viene el coco  y te comerá…

¡¡Como venga el hombre del saco!!

Hemos pasado de una generación donde a los niños pequeños nos metían el miedo en el cuerpo,  al extremo contrario.

Ahora lo que se lleva o lo que propone el cuento que acabo de leer y que inspira este post, es tratar de racionalizar y edulcorar los miedos infantiles, que no es más que otra forma sutil de tratar de negar la emoción del miedo.

El miedo es instintivo y la mayor parte de las veces irracional. ¿Soy la única que cuando era pequeña ha corrido por un pasillo largo y oscuro? ¿Recordáis la sensación de miedo a la oscuridad? ¿Quién o qué había debajo de la cama? ¿De donde surgía ese miedo?

Quizás de algún lugar del inconsciente..., lo que recuerdo claramente es que era irracional y que por mucho que alguien viniese a contarme que el miedo era bueno, que me ayudaría en el futuro a ser precavido y que era mi amigo, la angustia seguía allí.

Aunque me dibujara un simpático monstruo (el del dibujo no representaba mi miedo, quizás el de la persona que lo dibujo sí, pero no el mío). Aunque alguien me dijera que los gigantes existen y que juegan al baloncesto. Ninguna de esas cosas calma el miedo, puesto que el miedo es irracional y razonar con él no sirve, quizás los distraiga en ese momento pero la sensación  está. 

Lo que necesita un niño en ese angustioso momento es empatía y nuestra labor como adultos es acompañarles en ese miedo sin negarlo, ni juzgarlo.

Muchas veces ayuda más un simple abrazo y prometerles que nos quedaremos junto ellos para ayudarle a calmarse.

Si reconocemos sus miedos  al igual que reconocemos su fantasía y le acompañamos desde su imaginario, el niño se sentirá entendido y reconocido.

Si al pequeño le apetece hablar sobre  su miedo, quizás nos permita acompañarle a su imaginario, el cual a veces es maravilloso y a veces terrorífico.

Desde su imaginario y con sentido del humor podemos hacerle preguntas y dejar que por el mismo llegue a la conclusión de que puede vencerle.

-¿Y es muy grande ese miedo?

Siiii, muy grande

¿Y cómo de grande?

- ¡¡Gigante!!

Y si es tan gigante ¿cómo puede caber en ese armario?

Quizás por que junto a los brazos de papá y mamá, todo da un poquito de menos miedo.