domingo, 12 de abril de 2015

Cuando la niña soy yo

Cuando no puedo amarte incondicionalmente.

Cuando te grito para calmar mi rabia y mi frustración.

Cuando quisiera huir, porque no puedo soportar tu enfado o tu llanto.

Cuando proyecto en ti mis miedos y mis carencias.

Cuando estoy emocionalmente ausente.

Cuando siento que aunque viva dos veces esto de ser madre me queda grande.

Cuando todo esto pasa, entonces no soy tu madre, en esas ocasiones la niña soy yo… la niña herida que trata de sanar a base de calditos de conciencia…


Gracias hija, por tu paciencia, por tu comprensión y por aceptar siempre un: lo siento.