martes, 25 de marzo de 2014

Pues mamá se va…



¿Os suena esta escena?  típica en muchos parques:

Niñ@ jugando muy entretenid@, llega la hora de marchar y la criatura se niega.

La mamá trata de convencerle de que tienen que irse, pero el niño enfrascado en su juego no atiende a razones, a él le da igual que sea tarde, que tengas que hacer la cena, que tengas que llegar a trabajar o que se caiga el mundo, el quiere seguir jugando… la mamá hace acopio de toda su paciencia pero poco a poco se va agotando, hasta que llegue el fatídico momento en el que ya desesperada  suelta:

- Pues ahi te quedas, mamá se va!!

Se da la vuelta y comienza a caminar decidida… dejando a la criatura sola en el parque.

La reacción del niño es inmediata, llora y sale corriendo detrás de su mama.


Funcionó, si, hemos conseguido salir del parque , pero a un precio muy caro.

Cuando el niño ve que su mamá se marcha sin él,  su en confianza en ella sufre.




¿Qué siente el niño?

Su mamá se va… es capaz de dejarle solito. Esto le provoca una sensación de abandono, miedo e inseguridad.


Los niños necesitan sentir  que el amor de su madre es incondicional, que pase lo que pase ella estará a su lado siempre, que nunca le dejará solo y con esa actitud nos estamos cargando de un plumazo todo esto.


Lo ideal sería no interferir en el placer de la criatura y dejarle jugar todo lo que quisiera, sin más...
Actuar desde la complacencia dando importancia al deseo de la criatura y pensar si realmente es tan importante y/o urgente lo que tenemos que hacer, me refiero a que quizás la cena pueda esperar o la ducha no sea tan urgente…


 Entendiendo que eso en muchas ocasiones no es posible, siempre podemos avisarle con un tiempo para que se vaya haciendo a la idea y pueda terminar su juego sin interrupciones bruscas. 


- dentro de un ratito nos vamos... (Seguramente tengamos que recordárselo pasados unos minutos.)


Si aun así el pequeño no quiere irse y nosotras tenemos que irnos irremediablemente, yo prefiero cogerla en brazos y llevarla conmigo a pesar de la entendible “rabieta” que va a tener a decirle :

 – pues ahí te quedas.

¿Qué pensáis vosotr@s? Si tenéis más estrategias, compartirlas por favor.

martes, 18 de marzo de 2014

El vicio de la teta



Otra vez la teta? Pero si es imposible que tenga hambre¡¡  eso es puro vicio, te está  tomando la teta por un chupete.
Y se quedan  tan panchos...

¿Cómo que vicio? ¿Cómo que la teta por un chupete? Es el chupete el que suple la función de la teta y no al revés.
Esta falsa creencia se basa en que la teta solo es alimento obviando las necesidades emocionales y afectivas de la criatura.


 http://www.saude.al.gov.br/sites/default/files/bebe-mamando.jpg?1343750088
Los bebés no solo maman por necesidad de alimento sino también por placer.
Durante la etapa oral (que se prolongara hasta los tres o cuatro años)  la carga de excitación vital está concentrada en la boca y el bebé  necesita una cantidad óptima de estímulos para conseguir saciedad y relajación. El bebé explora el mundo a través de la boca.

 http://www.paraelbebe.net/wp-content/uploads/2006/10/prenatal3.jpg

La teta ofrece al bebé la posibilidad de continuar con el contacto físico y emocional que le proporciona seguridad, pero sobre todo representa lapotencialidad de ir experimentando placer a través de la succión, del contacto con la piel de su mamá, de su olor, de su mirada. El mundo interno del bebé se forma a partir de estas experiencias de contacto y placer con la madre.
 
La succión es una necesidad natural del mamífero, si, también del humano.

lunes, 17 de marzo de 2014

Bits de inteligencia para bebés?¡¡



¿Estimulación temprana? Motivación Infantil? Bits de inteligencia?
No puedo dejar de sorprenderme cada vez que me encuentro con estas frases…

No sé hasta qué punto estas actividades se llevan a cabo como compensación de una falta de contacto de la criatura con su medio ambiente, o simplemente por que pretendemos hacer de los niños seres súper inteligentes.

Desde hace pocos años se han desarrollado lo que llaman Bist de inteligencia para bebés, y según me cuentan que este es un método que se utiliza ya en algunas escuelas infantiles de las más modernas. 
Os cuelgo el enlace, ver para creer¡¡

¿Qué más estimulación necesita un niño de pocos años que jugar en libertad con la tierra, el agua, el barro y las piedras? 
Para que la estimulación se diera la criatura tendría que poder tocar, chupar, aplastar, oler el objeto que le muestra la pantalla.
No basta con verlo en pantalla y escuchar cómo se llama¡¡

Yo me pregunto: ¿que más estimulación necesita un bebe de meses, que ser cargado en brazos y mirarse en los ojos de su madre?

Siento justo lo contrario, siento que las criaturas están cargadas de actividades que vienen del exterior, nos empeñamos en que practiquen natación, equitación, informática, ingles… 

Todo este conocimiento y esta estimulación surge del exterior desconectándoles de su interior, de sus sentidos ,quizás nos estemos olvidando de que lo verdaderamente importante es que la criatura aprenda a conocerse a el mismo a conectar con su ser, con su esencia, con sus sensaciones sin demasiados elementos externos.

martes, 11 de marzo de 2014

Lo bueno de los malos en los cuentos infantiles.




Ya conocemos el enorme potencial educativo que tienen los cuentos. Los niños y las niñas tienen una sensibilidad especial  para comprender lo esencial de las historias.
¿No os ha pasado que vuest@ hij@ os pide una y otra vez el mismo cuento?


¿Se ha sentido el pequeño lector fascinado por el malo de la historia?
 
¿Os habéis preguntado que le esta aportando o trasmitiendo esa historia y la importancia que adquiere para ellos en ese momento?

La literatura actual cuenta con grandes ilustradores y autores que escriben cuentos innovadores para los niñ@s de la nueva  generación, cuentos para trabajar con ell@s los miedos, el divorcio, las emociones, la sexualidad… Hay cuentos que son verdaderas joyas.

Pero también el mercado está lleno de cuentos rosados y edulcorados que solo nos cuentan la parte “rosa “de la vida, obviando personajes malvados o crueles.
 

Quizás influidos  por el  miedo a asustar o traumatizar a las criaturas tanto autores como padres y madres contamos a los niñ@s historias llenas de personajes buenos, tiernos y llenos de valores, sin pararnos a pensar en la importancia que tienen los malos de las historias.

Si solo contamos a las criaturas cuentos con personajes buenos y nobles nos estamos dejando atrás un gran aliado: Los malos ¡! El personaje malvado de la historia les ayuda a comprender que no son los únicos que sienten odio, rabia, celos, miedo… lo que normalmente catalogamos como sentimientos negativos.

Los malos les ayudan a proyectar estas emociones en el personaje, les dan luz a las emociones “negativas” siendo una gran herramienta para ayudar  a las criaturas a ponerles nombre.

Los malos de los cuentos cumplen su función terapéutica ayudando a las criaturas a abrazar también sus sombras.



miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Adaptar al niño o cambiar el sistema?



Un niño sano necesita moverse, hablar, jugar y nuestra sociedad encerramos a las criaturas en aulas y les pedimos justo lo contrario, que no hablen que no alboroten…
Algunas criaturas se resignan, (se adaptan,  seria más políticamente correcto), pero a otras muchas criaturas su cuerpo les pide acción, exploración, movimiento y responden a esta necesidad vital,  aunque el entorno no lo favorezca.

En teoría sabemos  que no es sano estar bien adaptado a una sociedad neurótica y que estas criaturas solo están respondiendo a una sana necesidad.

De cara a un entorno escolar a estos niños y niñas más movidos se les suele etiquetar como traviesos, desobedientes o hiperactivos.

El otro día una maestra etiquetaba a un niño de 2 años como hiperactivo¡¡¡ con dos años?¡¡
A estas criaturas se les pide que se adapten, en muchos casos a través de amenazas, gritos o castigos. 
La criatura reprime su necesidad natural de movimiento provocándole angustia, rabia, miedo y es cuando su agresividad natural se convierte en destructividad.

Si tenemos claro que lo que falla es el entorno ¿Por qué no cambiamos el entorno en lugar de machacar a las criaturas o en el peor de los casos medicar el niño para conseguir su adaptación?

No creo que un niño de dos añitos sea hiperactivo
No creo que haya que adaptar a los niños a la sociedad, creo que la sociedad necesita cambiar y sensibilizarse con las necesidades reales de las criaturas.

 Es necesario que maestros y familias nos formemos en las necesidades de la infancia y trabajemos por  que sea el sistema el que se trasforme para satisfacer las necesidades vitales de las criaturas y no al contrario.