jueves, 25 de julio de 2013

S.O.S PANEL MOTIVADOR !!

Por si alguien no lo conoce...el panel motivador es un cuadrante donde se ponen estrellitas o puntos cuando el niño "se porta bien". Es uno de los métodos educativos que más miedo me da... bajo su apariencia inocente e inofensiva, llena de colores y/o preciosas pegatinas, consigue que papás y mamás que lo pretenden es motivar, animar y hacer participes a sus hij@s de su proceso de maduración, se dejen encandilar por el método, que parece mágico.

Me da miedo por que bien disfrazadito de educación positiva, esconde la sutil manipulación a la que los adultos sometemos a las criaturas.

Si nos paramos a reflexionar sobre lo que aprenden los niños cuando les "educamos" con este sistema, nos daremos cuenta que lo que en realidad estan interiorizando es: Si hago lo que mamá/papá quieren tendré un premio... Estamos comprando las "buenas conductas" del niño !!! y estamos vendiendo nuestra aprobación .


El niño interioriza la norma cuando la comprende y la asume por el mismo. Por el contrario con este sistema de puntos o premios, cumple la norma para obtener aprobación o premio.

Lo que ya me parece el colmo de la crueldad del método es cuando se utiliza para "motivar" el control de esfinteres. El niño no puede hacer nada en ese caso para obtener la aprobación de sus padres, puesto que hacerse pipí en la cama es algo involuntario.
¿Cómo se siente el niño?

lunes, 15 de julio de 2013

NIÑOS FESTIVALEROS


Etnosur erán mis pequeñas vacaciones de mamá, cada año la dejaba con sus abuelos y a difrutar de 3 días para mi solita .
 Así que mi hija desde bien pequeña nos oía hablar en casa del festival, tanto y tan bien que el año pasado decidio apuntarse y se apuntó. Yo al principio no estaba muy convencida.... el calor, la gente.. Pero al final se vino. Y os aseguro que ha sido la vez que mejor me lo he pasado!! Nos gustó tanto que de allí nos fuimos a Rototom y también lo pasamos genial.
Ambos festivales tienen programación infantil, con talleres muy originales, narradores, circo, una fuente de agua para jugar y refrescarse.
En Etnosur todas las actividades son gratuitas y el circo es muy bueno, en Rototom hay niños de muchos paises diferentes, lo que me sorprendió es que jugaban entre ellos en distintos idiomas y se entendian bien!! Mi hija se lo paso pipa e hizo amigos de otras cuidades y otras culturas, toda una experiencia para ella y para mi.
Por si os animais os dejo los enlaces a los dos festivales.
Etnosur
Rototom

viernes, 12 de julio de 2013

LA UTOPÍA DE LA AUTORREGULACIÓN




Para las mamás que tratamos de criar a nuestros hijos de la forma más respetuosa posible, la palabra Autorregulación es bien conocida y a unas más que a otras, la autorregulación nos trae de cabeza.

Primero tenemos que aguantar críticas y presiones a nivel social y muchas veces familiar por nuestra forma de alimentar a nuestros hijos, si el bebé mama a demanda, es que está todo el día a la teta, es que te toma el pezón por un chupete….

Si optamos por lactancia prolongada... es que es muy mayor para la teta. Si le cogemos en brazos, si colechas, si le dejas elegir, si le permites expresar sus emociones, si no le llevas aún a la guarde. Vamos que se nos juzga por todo….

Y en segundo lugar estamos nosotras, luchando por permitir a nuestro hijo que se autorregule contra viento y marea.

Y dándonos de cabeza con unas normas sociales que imposibilitan la autorregulación humana, desde la miserable baja por maternidad que disfrutamos, con horarios de trabajo inflexibles, con informaciones sobre crianza contradictorias, con escuelas abarrotadas y obsoletas a nivel pedagógico y con nuestras propias limitaciones y nuestra historia infantil de la cual repetimos patrones, lo queramos o no. ¿Cómo podemos fomentar la autorregulación en nuestros hijos, si ni nosotras mismas estamos autorreguladas y el entorno social mucho menos?

Y por fin, justo antes de que  perdamos  la cabeza aprendemos  el arte de relativizar y de adaptar nuestra forma de crianza a las normas sociales, sin sentirnos culpables por no llegar a nuestro ideal de crianza y diferenciando lo óptimo de lo posible.

Las  variables para que se de autorregulación está condicionada por otros factores de tipo infraestructural, social y cultural y no contar con ellas es situar la teoría de la autorregulación no ya en el terreno de una bella utopía hacia la que tender, sino más bien en la del idealismo. Se trata de reconocer nuestros límites personales y sociales y hacer al fin y al cabo lo que podamos….

martes, 9 de julio de 2013

LOS MONSTRUOS EXISTEN



Duérmete niño duérmete ya, que viene el coco  y te comerá…

¡¡Como venga el hombre del saco!!

Hemos pasado de una generación donde a los niños pequeños nos metían el miedo en el cuerpo,  al extremo contrario.

Ahora lo que se lleva o lo que propone el cuento que acabo de leer y que inspira este post, es tratar de racionalizar y edulcorar los miedos infantiles, que no es más que otra forma sutil de tratar de negar la emoción del miedo.

El miedo es instintivo y la mayor parte de las veces irracional. ¿Soy la única que cuando era pequeña ha corrido por un pasillo largo y oscuro? ¿Recordáis la sensación de miedo a la oscuridad? ¿Quién o qué había debajo de la cama? ¿De donde surgía ese miedo?

Quizás de algún lugar del inconsciente..., lo que recuerdo claramente es que era irracional y que por mucho que alguien viniese a contarme que el miedo era bueno, que me ayudaría en el futuro a ser precavido y que era mi amigo, la angustia seguía allí.

Aunque me dibujara un simpático monstruo (el del dibujo no representaba mi miedo, quizás el de la persona que lo dibujo sí, pero no el mío). Aunque alguien me dijera que los gigantes existen y que juegan al baloncesto. Ninguna de esas cosas calma el miedo, puesto que el miedo es irracional y razonar con él no sirve, quizás los distraiga en ese momento pero la sensación  está. 

Lo que necesita un niño en ese angustioso momento es empatía y nuestra labor como adultos es acompañarles en ese miedo sin negarlo, ni juzgarlo.

Muchas veces ayuda más un simple abrazo y prometerles que nos quedaremos junto ellos para ayudarle a calmarse.

Si reconocemos sus miedos  al igual que reconocemos su fantasía y le acompañamos desde su imaginario, el niño se sentirá entendido y reconocido.

Si al pequeño le apetece hablar sobre  su miedo, quizás nos permita acompañarle a su imaginario, el cual a veces es maravilloso y a veces terrorífico.

Desde su imaginario y con sentido del humor podemos hacerle preguntas y dejar que por el mismo llegue a la conclusión de que puede vencerle.

-¿Y es muy grande ese miedo?

Siiii, muy grande

¿Y cómo de grande?

- ¡¡Gigante!!

Y si es tan gigante ¿cómo puede caber en ese armario?

Quizás por que junto a los brazos de papá y mamá, todo da un poquito de menos miedo.

lunes, 1 de julio de 2013

Un NO! a tiempo... la base de la comunicación positiva




Si nos paramos a reflexionar sobre la cantidad de noes que les decimos a nuestros hijos al cabo del día, son muchos ¡¡¡


- No corras!!

- No se pega, al perro, al gato, al hermanito, a mama…..

- No llores..

- No pasa nada…

-No saltes cerca del borde!!!


Os propongo un ejercicio ;) trata de decir lo mismo sin utilizar el “no”


¿Fácil? Para mí dificilísimo…¡¡

Cuando traté de incorporar la comunicación positiva a mi lenguaje natural, me costó mucho, casi, casi como aprender a hablar otro idioma.

Tuve que hacerlo a base de un trabajo de autobservación, cada vez que me pillaba a mi misma con el no en la boca, inmediatamente cambiaba la frase a positivo, así que hablaba el doble, era muy raro...

No corras, ve despacio. No le pegues al perro, si le pegas le duele. No saltes cerca del borde, salta más lejos. No llores, llora ¡! Con lo que desahoga llorar.

Así poco a poco fui despegándome del no. Y aprendí a decirle a mi hija que es lo que le pido que haga, en lugar de que es lo que no quiero que haga. Pienso que para ella es más fácil entenderme y la forma de hablar mucho más amable.


También me parece una buena forma de mantener el no, con todo su potencial y su fuerza. Por ejemplo si está haciendo algo muy peligroso, un No fuerte y firme es mágico.

Para las que como yo, tienen el no incrustado en su lenguaje, os invito a probarlo y ya me contareis.